Dos niños con escoriaciones y desnutrición eran encadenados por sus padres en una vivienda de la ciudad santiagueña de Monte Quemado, donde fueron rescatados tras denuncias de vecinos y los progenitores quedaron detenidos, en el marco de incidentes con otros familiares que intentaron impedirlo, dos de los cuales también fueron arrestados.
El hecho se registró ayer a la noche cuando la policía concurrió a la vivienda ubicada en la calle Güemes del barrio Villa Nueva de Monte Quemado, ubicada a unos 360 kilómetros al noreste de esta capital.
Los efectivos de la Comisaría Seccional 22 de Monte Quemado, que tomaron conocimiento de la situación por denuncias de vecinos, ingresaron a la vivienda y comprobaron que los niños de 2 y 6 años se encontraban encadenados desde la cintura a las sillas en las que estaban sentados.
Los padres de los menores de edad, de 24 y 25 años, fueron detenidos, lo que provocó la reacción de sus familiares, que intentaron impedir el traslado a la comisaría.
En ese marco se registraron forcejeos y empujones entre los familiares y efectivos, que detuvieron a dos hermanos del padre de los niños, de 17 y 25 años, informaron fuentes policiales.
Las mismas fuentes afirmaron que los dos familiares quedaron arrestados por atentado y resistencia a la autoridad. Los niños fueron trasladados al hospital de la ciudad, donde se les diagnosticó desnutrición y escoriaciones.
Los menores de edad fueron después alojados en el Hogar de Niños Eva Perón, a disposición de la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia.
Los padres de los menores de edad quedaron detenidos en la comisaría que intervino en el hecho, a la espera de ser indagados por el juez de turno, por infracción a la Ley N 6915 de “Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el maltrato infantil como “cualquier acción u omisión de acción que viole los derechos de los niños y adolescentes”. Un informe mencionado por Unicef de Argentina sostuvo el 20 de septiembre que la naturalización del uso de la violencia como forma de crianza representa una barrera importante para construir contextos libres de maltrato para los niños.
“Estudios recientes en Argentina evidencian que el 46,4% de los adultos reconoce utilizar la violencia física para criar a sus hijos e hijas, pero sólo el 3,7% de ellos cree que los niños deben ser castigados físicamente, lo que demuestra la fuerte naturalización de la violencia como forma de crianza”, expresó el informe en esa oportunidad.